Siento haberos dejado con la intriga de qué hicimos el Sábado, pero es que fue la jornada más intensa de toda la semana. Al ser nuestro último día de visitas por Israel, decidimos aprovecharlo al máximo y, desde las 8:00 horas de la mañana hasta las 2:00 horas de la madrugada siguiente, estuvimos fuera del hotel.
El día comenzó con una visita obligada si viajas a Jerusalén: la Vía Dolorosa. Así es como se conoce al trayecto que va desde el lugar en el que Jesús fue condenado por Poncio Pilato hasta el lugar de su crucifixión. Es una calle del casco antigua de la ciudad de Jerusalén y un gran lugar de peregrinaje. En ella se encuentran marcadas 9 de las 15 estaciones del viacrucis, las 6 restantes se encuentran en el Santo Sepulcro.
Pese a que hoy en día esta calle bíblica y histórica forma parte de la vida cotidiana de Jerusalén y está repleta de comercios y vida que alejan de la idea de dolor y sufrimiento que un día la caracterizó, caminando sobre ella puedes llegar a comprender lo que tuvo que sufrir Jesús cargando con la cruz. A lo largo del trayecto fuimos parando en las estaciones marcadas como lugares importantes: la primera es cercana al Monasterio de la Flagelación, donde Cristo fue interrogado y condenado por Pilato, la segunda es el "Ecce Homo", el lugar en el que Pilato pronunció estas palabras dirigiéndose al Pueblo de Jerusalén presentando al hombre que llevaría la cruz. La tercera estación rememora la primera caída de Cristo, en cuyo lugar se alza hoy una pequeña iglesia Católica Armenia; la cuarta conmemora el encuentro de Jesús con su Madre, en su lugar hay un oratorio pequeño; la quinta estación hace referencia al lugar en el que Jesús se encontró a Simón el Cirineo, que fue quien llevó la pesada cruz de Cristo hasta el monte Gólgota (lugar de la crucifixión). La sexta estación conserva la memoria del encuentro de Cristo y la mujer Verónica, que según la tradición le limpió el rostro con un pañuelo de seda. También es conocido que, en ese pañuelo, quedaron gravadas las facciones de la cara de Jesús. La séptima estación rememora la segunda caída de Cristo, la octava es el lugar en el que Jesús encontró a las piadosas mujeres tal y como aparece en el Evangelio según San Lucas y, por último, en la novena estación se recuerda la tercera caída de Jesús, señalada con una columna de la época romana.
Rótulo de la Vía Dolorosa
Primera estación
Ecce Homo

Tercera estación
Tercera estación
Cuarta estación
Mujer Verónica
Séptima estación
Octava estación
Octava estación
Sin perder tiempo después de esta visita, nos dirigimos hacia el Museo de Jerusalén, un museo fundado en el 1965 y que se ha hecho con un hueco entre los mejores museos del mundo. Sus colecciones contienen desde arqueología prehistórica hasta arte contemporáneo. Es la institución líder de Israel en cuanto a cultura y uno de los museos enciclopédicos más grandes del mundo. Visitamos únicamente dos de sus instalaciones: el Edificio del Santuario del Libro, en cuyo interior se encuentran parte de los controvertidos manuscritos del Mar Muerto de los que os hablé en mi entrada Nacimiento, y el modelo del Segundo Templo que es una maqueta de Israel a escala 1:50 del periodo del segundo templo (66 d.C.).
Exterior del edificio del Santuario del Libro
Maqueta de Jerusalén en el periodo del Segundo Templo
Por la tarde nos dirigimos a la Gruta y Basílica del Padre Nuestro, el lugar en el que según la tradición Jesús enseñó a rezar esta oración. Esta gruta, situada en la parte alta del Monte de los Olivos, está acompañada por un monasterio de Carmelitas de clausura. Es un lugar precioso en el que multitud de países del mundo han instalado un mosaico que contiene la oración del Padre nuestro, estas son algunas de las fotos que tomé del lugar.
Basílica del Padre Nuestro
El Padre Nuestro en Catalán y en Guaraní (idioma de Paraguay, mi País natal)
Para acabar de despedirnos de Israel y Jerusalén, al anochecer asistimos a un magnífico espectáculo de luces que tuvo lugar en la Torre de David, una antigua ciudadela de la ciudad vieja de Jerusalén, construida muy cerca de la Puerta de Jaffa. Su nombre puede llevar a confusiones ya que no fue construida por el Rey David sino por Herodes. El espectáculo consistía en una proyección de imágenes en los muros de la Torre que repasaban la historia de la ciudad de Jerusalén, desde el periodo Israelita hasta el Estado de Israel pasando por los cruzados, el periodo Bizantino, persa, etc.
Imágenes de la Torre de David al anochecer.
Por si todo esto no hubiese sido suficiente, decidimos que, ya que habíamos viajado hasta Jerusalén y estábamos justo al lado del Santo Sepulcro, no habría mejor despedida que asistir a la misa de la Vigilia Pascual que allí se celebra. Así que a las 00:30 horas del Domingo, nos dirigimos al Santo Sepulcro para asistir a la misa que, pese a su mala organización todo se ha de decir, fue muy emotiva y muy bonita.
No me gustaría acabar este blog sin dar las gracias a una de las personas más importantes en este viaje, nuestro Guía Uri (al que ya he mencionado alguna vez). Si no hubiese sido por él nada de esto hubiera sido posible. Su simpatía y sabiduría/conocimiento han hecho de estos siete días una experiencia inolvidable. Gracias a el ahora conozco mejor la historia de Israel y de Jerusalén y eso tiene un valor incalculable. Si alguna vez vais a Israel de viaje os recomiendo enormemente que le contactéis, no solo os explicara con detalle todos los lugares emblemáticos de Israel y sus historias, sino que os ganareis un amigo en Tierra Santa. Un gran guía y mejor persona. ¡Gracias Uri!
Contacto de Uri Givoni, nuestro guía en la Tierra de Dios
Este blog ya llega a su final, me duele tener que llegar a este punto porque nunca me han gustado las despedidas, pero estoy seguro de que en este caso no es un adiós, sino un hasta luego. Israel es un país precioso que vale la pena visitar porque os aseguro que marcará un antes y un después en vuestras vidas. Se que algún día volveré allí porque aun me queda mucho por visitar y por conocer. Es una lastima que la situación de la zona no ayude a mejorar la imagen de este país porque se está perdiendo mucho turismo recientemente debido a los conflictos bélicos que lo rodean, pero si sois valientes y tenéis ganas de conocer nuestros orígenes, viajad Israel, no lo dudéis.
Espero que os haya gustado mi blog y que no se os haya hecho muy pesado. He intentado transmitir con palabras todos lose sentimientos que me han acompañado esta semana y, pese a que no lo haya conseguido demasiado, espero que os haya ayudado a haceros una pequeña idea de lo que este país significa y toda la magia que tiene.
Muchíssimas gracias por leerme!!
David.












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