lunes, 1 de abril de 2013

Dolorosa despedida

Siento haberos dejado con la intriga de qué hicimos el Sábado, pero es que fue la jornada más intensa de toda la semana. Al ser nuestro último día de visitas por Israel, decidimos aprovecharlo al máximo y, desde las 8:00 horas de la mañana hasta las 2:00 horas de la madrugada siguiente, estuvimos fuera del hotel.

El día comenzó con una visita obligada si viajas a Jerusalén: la Vía Dolorosa. Así es como se conoce al trayecto que va desde el lugar en el que Jesús fue condenado por Poncio Pilato hasta el lugar de su crucifixión. Es una calle del casco antigua de la ciudad de Jerusalén y un gran lugar de peregrinaje. En ella se encuentran marcadas 9 de las 15 estaciones del viacrucis, las 6 restantes se encuentran en el Santo Sepulcro.

Pese a que hoy en día esta calle bíblica y histórica forma parte de la vida cotidiana de Jerusalén y está repleta de comercios y vida que alejan de la idea de dolor y sufrimiento que un día la caracterizó, caminando sobre ella puedes llegar a comprender lo que tuvo que sufrir Jesús cargando con la cruz. A lo largo del trayecto fuimos parando en las estaciones marcadas como lugares importantes: la primera es cercana al Monasterio de la Flagelación,  donde Cristo fue interrogado y condenado por Pilato, la segunda es el "Ecce Homo", el lugar en el que Pilato pronunció estas palabras dirigiéndose al Pueblo de Jerusalén presentando al hombre que llevaría la cruz. La tercera estación rememora la primera caída de Cristo, en cuyo lugar se alza hoy una pequeña iglesia Católica Armenia; la cuarta conmemora el encuentro de Jesús con su Madre, en su lugar hay un oratorio pequeño; la quinta estación hace referencia al lugar en el que Jesús se encontró a Simón el Cirineo, que fue quien llevó la pesada cruz de Cristo hasta el monte Gólgota (lugar de la crucifixión). La sexta estación conserva la memoria del encuentro de Cristo y la mujer Verónica, que según la tradición le limpió el rostro con un pañuelo de seda. También es conocido que, en ese pañuelo, quedaron gravadas las facciones de la cara de Jesús. La séptima estación rememora la segunda caída de Cristo, la octava es el lugar en el que Jesús encontró a las piadosas mujeres tal y como aparece en el Evangelio según San Lucas y, por último, en la novena estación se recuerda la tercera caída de Jesús, señalada con una columna de la época romana.

Rótulo de la Vía Dolorosa
   
Primera estación

Ecce Homo


Tercera estación

Tercera estación


Cuarta estación

Mujer Verónica

Séptima estación

Octava estación

Octava estación

Sin perder tiempo después de esta visita, nos dirigimos hacia el Museo de Jerusalén, un museo fundado en el 1965 y que se ha hecho con un hueco entre los mejores museos del mundo. Sus colecciones contienen desde arqueología prehistórica hasta arte contemporáneo. Es la institución líder de Israel en cuanto a cultura y uno de los museos enciclopédicos más grandes del mundo. Visitamos únicamente dos de sus instalaciones: el Edificio del Santuario del Libro, en cuyo interior se encuentran parte de los controvertidos manuscritos del Mar Muerto de los que os hablé en mi entrada Nacimiento, y el modelo del Segundo Templo que es una maqueta de Israel a escala 1:50 del periodo del segundo templo (66 d.C.).

Exterior del edificio del Santuario del Libro

Maqueta de Jerusalén en el periodo del Segundo Templo

Por la tarde nos dirigimos a la Gruta y Basílica del Padre Nuestro, el lugar en el que según la tradición Jesús enseñó a rezar esta oración. Esta gruta, situada en la parte alta del Monte de los Olivos, está acompañada por un monasterio de Carmelitas de clausura. Es un lugar precioso en el que multitud de países del mundo han instalado un mosaico que contiene la oración del Padre nuestro, estas son algunas de las fotos que tomé del lugar.

Basílica del Padre Nuestro

                       
El Padre Nuestro en Catalán y en Guaraní (idioma de Paraguay, mi País natal)

Para acabar de despedirnos de Israel y Jerusalén, al anochecer asistimos a un magnífico espectáculo de luces que tuvo lugar en la Torre de David, una antigua ciudadela de la ciudad vieja de Jerusalén, construida muy cerca de la Puerta de Jaffa. Su nombre puede llevar a confusiones ya que no fue construida por el Rey David sino por Herodes. El espectáculo consistía en una proyección de imágenes en los muros de la Torre que repasaban la historia de la ciudad de Jerusalén, desde el periodo Israelita hasta el Estado de Israel pasando por los cruzados, el periodo Bizantino, persa, etc.

Imágenes de la Torre de David al anochecer.



Por si todo esto no hubiese sido suficiente, decidimos que, ya que habíamos viajado hasta Jerusalén y estábamos justo al lado del Santo Sepulcro, no habría mejor despedida que asistir a la misa de la Vigilia Pascual que allí se celebra. Así que a las 00:30 horas del Domingo, nos dirigimos al Santo Sepulcro para asistir a la misa que, pese a su mala organización todo se ha de decir, fue muy emotiva y muy bonita. 

No me gustaría acabar este blog sin dar las gracias a una de las personas más importantes en este viaje, nuestro Guía Uri (al que ya he mencionado alguna vez). Si no hubiese sido por él nada de esto hubiera sido posible. Su simpatía y sabiduría/conocimiento han hecho de estos siete días una experiencia inolvidable. Gracias a el ahora conozco mejor la historia de Israel y de Jerusalén y eso tiene un valor incalculable. Si alguna vez vais a Israel de viaje os recomiendo enormemente que le contactéis, no solo os explicara con detalle todos los lugares emblemáticos de Israel y sus historias, sino que os ganareis un amigo en Tierra Santa. Un gran guía y mejor persona. ¡Gracias Uri!

Contacto de Uri Givoni, nuestro guía en la Tierra de Dios

Este blog ya llega a su final, me duele tener que llegar a este punto porque nunca me han gustado las despedidas, pero estoy seguro de que en este caso no es un adiós, sino un hasta luego. Israel es un país precioso que vale la pena visitar porque os aseguro que marcará un antes y un después en vuestras vidas. Se que algún día volveré allí porque aun me queda mucho por visitar y por conocer. Es una lastima que la situación de la zona no ayude a mejorar la imagen de este país porque se está perdiendo mucho turismo recientemente debido a los conflictos bélicos que lo rodean, pero si sois valientes y tenéis ganas de conocer nuestros orígenes, viajad Israel, no lo dudéis. 

Espero que os haya gustado mi blog y que no se os haya hecho muy pesado. He intentado transmitir con palabras todos lose sentimientos que me han acompañado esta semana y, pese a que no lo haya conseguido demasiado, espero que os haya ayudado a haceros una pequeña idea de lo que este país significa y toda la magia que tiene.

Muchíssimas gracias por leerme!!

David.









viernes, 29 de marzo de 2013

Del Muro de las Lamentaiones al Santo Sepulcro

La gran cantidad de lugares emblemáticos que forman la ciudad de Jerusalén hace que nuestro día a día aquí sea un no parar. A falta de dos días para nuestro regreso, tengo la sensación de que nos faltan muchas cosas por visitar y muy poco tiempo para hacerlo. De todos modos, siempre va bien dejarse algun lugar por visitar ya que eso te obliga a regresar algún día, cosa que me gustará mucho.

Hoy teníamos que aprovechar el día al máximo, así que hemos hecho un intensivo sobre lugares Bíblicos de Jerusalén así como una visita al muro de las lamentaciones. El día ha comenzado con una visita al santuario de Getsemani, que significa "Prensa de aceite". El santuario es una gruta natural situada junto a la Tumba de la Virgen María (tumba que jamás fue ocupada debido a su ascensión o dormición). 

El evangelio nos dice que a esta gruta solía venir Jesús con sus apóstoles y aquí vino después de la última Cena acompañado de sus discípulos. Al lado de la gruta encontramos un huerto, el huerto de los olivos. En este huerto Jesús pasó su última noche orando al Padre.

Huerto de los Olivos

Dentro de la Basílica bizantina encontramos la "Roca de la agonía" y de la oración de Jesús.

La Roca de la Agonía.

Al salir del Santuario, hemos visitado la Tumba de la Virgen María ya que esta se encuentra justo al lado de la Basílica de Getsemani. Como he dicho antes, esta Tumba jamás fue ocupada ya que la Virgen ascendió al cielo. De todas maneras, hemos entrado a verla.

Tumba de la Virgen María

Iglesia en la que se encuentra la Tumba

Desde allí nos hemos dirigido al muro de las lamentaciones y he de reconocer que impresiona mucho ver la gran cantidad de Judíos que allí se concentran para orar. Es admirable la unión que tiene el pueblo judío, cada día que pasamos aquí me doy cuenta de que el sentimiento de pertenencia a su religión y su cultura es muy fuerte, tal vez más que el de las otras dos religiones Monoteístas, aunque es difícil de quantificar. Si algo me ha quedado claro estos días es que su devoción por la religión, sus costumbres y sus hábitos es plena. Se toman todas sus normas al pie de la letra y, una cosa que me choca mucho es que, algunos de ellos, aunque estemos a 30 grados, ellos siguen vistiendo el traje típico de su religión, todo de negro y con un sombrero enorme de piel.

Vestimenta típica de los Judíos mesiánicos
Al llegar al muro de las lamentaciones, otra de las costumbres que tienen y que nos cuesta de asimilar es la de separar a los hombres y las mujeres. Hay dos puertas de acceso, una para cada sexo, y para ir a orar al muro, también se tiene que ir a un lado u otro del muro en función de si eres hombre o mujer. Una vez dentro, es impresionante ver como oran los judíos, parece una tontería pero ellos cuando rezan no solo lo hacen con la mente sino que también involucran al cuerpo, es decir, mientras van orando, se van movimiento balanceando su cuerpo de adelante hacia atrás sucesivamente. 


Video de judíos rezando en el muro.

Mi hermano Alberto rezando en el muro con la típica "Kipa"

Antes de ir a comer hemos visitado también la tumba del Rey David y el lugar en el que se cree que tuvo lugar la última cena de Jesús con sus apóstoles. Esta cena tiene un valor importantísimo para la religión Cristiana ya que en ella se instauraron los principio de la Misa, que tiene concepciones diferentes según el dogma católico y el cristiano luterano. La habitación de la última Cena formaba parte de la Iglesia de "Zion". Justo al lado de este lugar se encuentra el lugar en el que la Virgen María ascendió al cielo, lugar que también hemos visitado pero del cual no he podido sacar fotografías.

Iglesia de la Ascensión de la Virgen María desde fuera

Ya al atardecer hemos continuado visitando iglesias y nos hemos dirigido a En Kerem, el pueblo en el que nació San Juan Bautista y en el que, hoy en día, se encuentra la Iglesia de su nacimiento. La historia de su nacimiento es muy curiosa ya que Juan es hijo de padres ancianos: Zacarías e Isabel (parientes de María). Zacarías e Isabel no podían tener hijos a que Isabel era estéril y estaban muy frustrados así que Juan rezó a Dios para que les concediera un hijo. Dios oyó sus plegarias y envió al arcángel Gabriel para que se les apareciera y les dijo: «No temas, Zacarías; tu súplica ha sido escuchada. Isabel, tu esposa, te dará un hijo al que llamarás Juan. Te llenará de gozo y de alegría y muchos se alegrarán de su nacimiento. Será grande a los ojos del Señor. No beberá vino ni bebida alcohólica; estará lleno del Espíritu Santo desde el seno de su madre, y hará que muchos israelitas vuelvan al Señor, su Dios. Precederá al Señor con el espíritu y el poder de Elías, para reconciliar a los padres con sus hijos y atraer a los rebeldes a la sabiduría de los justos, preparando así al Señor un Pueblo bien dispuesto». Pero Zacarías no lo creyó y, como reprimenda, Gabriel dejó mudo a Zacarías hasta el día de la circuncisión de Juan. Cuando ese día llegó y le preguntaron a Isabel como se llamaría el niño, ella contestó que se llamaría Juan para sorpresa de todos porque no había habido ningún Juan en su familia. Acto seguido le preguntaron lo mismo al padre, y Zacarías escribió en una tablilla: "Juan es su nombre" e inmediatamente se le soltó la boca y la lengua y empezó a hablar bendiciendo a Dios.



Iglesia del nacimiento de San Juan Bautista

Lugar del nacimiento exacto.

Para acabar el día hemos ido a visitar el plato fuerte de la Semana Santa: el Santo Sepulcro. Este es el lugar en el que Jesús fue torturado, crucificado hasta su muerte y después sepultado hasta que resucitó al tercer día. Tal día como el de ayer, Viernes Santo, Jesús murió en la cruz y por lo tanto es el día en el que se recuerda su muerte. La verdad es que ha sido otra de las experiencias mas impactantes de este viaje; al llegar allí ves el lugar exacto en el que fue crucificado. En ese mismo lugar, se alza una gran representación de su muerte en forma de cruz, con una figura de madera también que representa el cuerpo de Jesús. Nos ha sido imposible acercarnos demasiado debido a la larga cola que se formaba para verlo. 

Imagen del lugar en el que Jesús fue crucificado.

Imagen de la iglesia del Santo Sepulcro

Nos ha faltado tiempo para visitar detalladamente todo el lugar pero si tenemos tiempo mañana volveremos con mas calma y menos gente seguramente. Es impactante ver a tanta gente de diferentes países, culturas y partes del mundo viniendo a conmemorar la muerte del hijo de Dios. Estando allá uno se da cuenta de la gran magnitud de la religión Cristiana y siente un poquito más de cerca todo el sufrimiento y la injusticia que supuso su muerte.

Un largo día repleto de actividades, lugares emblemáticos, historia, religión, aprendizaje... Parece mentira que ya haya pasado una semana casi, pero cada día que pasa agradezco mas el hecho de haber realizado este viaje. Israel en general y Jerusalén en particular son una gran fuente de historia y conocimiento y no hay lugar al que vayas en el que no aprendas algo nuevo. Ahora ya toca descansar porque mañana nos espera otro día intenso. 

Espero que os haya gustado, gracias por leerme :)

David










UN NOMBRE PERMANENTE

Todavía sigo sin palabras después de haber visitado el Museo del Holocausto de Jerusalén ayer por la tarde. Después de una visita de más de dos horas (que podrían haber sido 5 o 6 si hubiéramos tenido tiempo) salí de allí con muchas dudas pero una cosa muy clara: no seré capaz de describir los sentimientos vividos aquí dentro.

No quiero recordar en esta entrada la masacre llevada a cabo por el régimen Nazi de Adolf Hitler en la segunda guerra mundial porque estoy seguro de que todos vosotros conocéis los hechos, pero me gustaría en estas líneas expresar mis sentimientos al respecto. 

Yad Vashem es el nombre de la institución oficial Israelí constituída en memoria de las víctimas del Holocausto nazi contra los judíos. Su nombre proviene de las palabras del Profeta Isaías: " Yo les daré lugar en Mi casa y dentro de Mis muros [...] Les daré un nombre permanente (un "yad vashem"), que nunca será olvidado.  Creo que este es el mensaje principal que se quiere transmitir con este museo, no se quiere recordar el exterminio sino a los 6 MILLONES de judíos que fueron asesinados sin motivo alguno a manos de Hitler. Del mismo modo, este museo ha de servir para que atrocidades como la del holocausto no vuelvan a repetirse jamás. 

Desde el momento en que entramos al museo, se me pusieron los pelos de punta y se me paró la respiración. Lo primero que vimos fue un monumento conmemorativo al MILLÓN Y MEDIO de niños judíos que murieron. Entramos a una sala oscura, solamente iluminada por una vela que ardía en el centro. Mediante un juego de reflejos de espejos que rodeaban la sala, la llama de la vela se multiplicaba infinidad de veces, conmemorando así a todos los niños judíos asesinados. Una vela por cada uno de ellos. Además, se iba oyendo la voz de una mujer que nombraba, uno a uno, al millón y medio de niños que perecieron en el holocausto. Un escalofrío me recorría el cuerpo inevitablemente al escuchar sus edades: 3, 4, 5 años...

En nuestro camino hacia el museo en sí, caminamos entre un jardín cuyos árboles recuerdan a los "Justos entre las Naciones", unas placas debajo de cada árbol homenajean a las valientes personas que arriesgaron su vida por salvar a personas judías. En cada placa está inscrito el nombre de esas personas y su país de procedencia. Este es uno de los temas que más me indigna y preocupa de la historia del holocausto: ¿como es posible que nadie hiciera nada para evitarlo?  ¡Ni los países aliados ni tan siquiera la iglesia católica se pronunciaron al respecto! ¿Como pudo la humanidad estar tan ciega como para no ver (o no querer ver) lo que estaba sucediendo? Millones de personas estaban siendo asesinadas y ellos lo estaban tolerando... Realmente es un episodio de la humanidad que me avergüenza. Obviamente el mayor culpable fue el régimen nazi, pero todos somos un poco culpable por no haber reaccionado y haber permitido que sucediera. En este sentido, doy las gracias de mi parte a todas aquellas personas que SÍ hicieron algo al respecto incluso arriesgando sus vidas. GRACIAS.

Pero lo peor no había llegado todavía; al entrar al museo, uno tiene que respirar hondo, tragar saliva y prepararse para un recorrido a través del dolor y sufrimiento del pueblo judío. En mi opinión la dureza de las imágenes va incrementando a medida que uno avanza a lo largo del museo. El recorrido empieza con una contextualización histórica del conflicto: se explica quien era Hitler, como subió al poder, el contexto de la segunda guerra mundial, etc. Pero a medida que vas avanzando, empiezan a aparecer imágenes del exterminio, imágenes muy duras que te llenan de rabia, impotencia, dolor, tristeza... Demasiadas emociones como para expresarlas por escrito. Se ha de reconocer la gran labor llevada a cabo por el museo a la hora de recopilar toda la información, los datos personales de todos los judíos muertos, las entrevistas a supervivientes... Realmente ayudan a entender mejor todo lo vivido durante esos años, aunque ni así nos llegamos a hacer a la idea del sufrimiento que se vivió.

Tal vez la parte más dura de todo el recorrido sea la proyección de las entrevistas a los supervivientes, que explican, luchando contra el dolor y el recuerdo de los familiares y amigos perdidos y entre lágrimas, como los nazis asesinaban sin escrúpulos a todos los judíos, sin motivo alguno. También impresiona mucho las recopilaciones de material fílmico que recoge imágenes grabadas de como tractores acumulaban los cuerpos muertos de los judíos en fosas comunes, como si de basura se tratase. 

Un relato que me conmovió enormemente fue el de la marcha de la muerte de las mujeres judías. Estas marchas eran un mecanismo de acabar con la vida de los prisioneros, que eran forzados a caminar y caminar durante días seguidos,sin destino alguno,  sin comer y en pleno invierno hasta que morían de cansancio, de frío o de hambre. Una de las supervivientes explicaba que tuvieron que caminar 800 quilómetros en 10 días, caminando sobre la nieve, y explicaba entre lágrimas su recuerdo de como sus amigas y compañeras iban cayendo depslomadas al suelo. Explicaba que en un momento, vio comida entre la basura y fue a buscarla para comérsela, una oficial nazi la vio y fue a evitarlo. Al acercarse la oficial, ella le dijo: "Hazme un favor, mátame". 

La última parte del museo es sin duda una de las más impactantes de todas, se llama la "Sala de los nombres" y se trata de un salón de forma circular en cuyo interior se encuentran los nombres de una pequeña fracción de los seis millones de hombres, mujeres y niños de todas las partes del mundo judío que murieron a manos de los nazis y sus colaboradores. 


Inscripción en una piedra del jardín del museo: "That the victims will never be forgotten"

La sala de los nombres y las fotografías con los rostros de las personas que murieron.

Pese a la dureza de las imágenes y lo mal que puedes llegarlo a pasar en el museo, creo que es una visita obligada si viajáis a Jerusalén. Muchas personas prefieren no mirar al pasado y hacer como si nada de esto hubiera pasado, yo creo que es necesario saberlo para darse cuenta de lo cruel que puede llegar a ser el hombre, de lo que ha sufrido a lo largo de toda su historia el pueblo judío pero sobretodo, para dar un NOMBRE PERMANENTE a todas aquellas personas que murieron injustamente y sin explicación alguna durante el holocausto. 

Personalmente, siento vergüenza por todo lo sucedido y por la no-reacción de los demás países. Jamás lograré explicarme porque sucedió lo que sucedió porque no hay explicación alguna, pero creo que este museo es una gran idea que ayudará a concienciar a mucha gente y solo me queda decir: Perdón por la parte de culpa que todos llevamos encima y Gracias al pueblo judío por ser un ejemplo de superación y de vida.


Gracias por leerme! :) 

Nacimiento

En primer lugar, dejadme que me disculpe por no actualizar el blog ayer. La verdad es que fue un día muy intenso sobre el que podría haber escrito páginas y páginas, pero acabamos las actividades muy tarde y por la noche teníamos una cena programada con unos amigos que se alargó hasta altas horas de la madrugada así que me fue imposible escribir. Esto solo significa una cosa, hoy me toca escribir más así que mejor empecemos pronto y vayamos directo al grano. 

La jornada de ayer fue realmente intensa; por la mañana visitamos Qumrán (todavía en el Mar Muerto) y después viajamos hasta Jerusalén para visitar la ciudad de Belén y la Iglesia de la Natividad, el lugar en el que nació Jesús. Por la tarde tuvimos otra actividad que merece mucho la pena explicar: el museo del holocausto de Jerusalén. Sinceramente, después de pensarlo mucho, he llegado a la conclusión de que soy incapaz de juntar en un mismo relato el nacimiento de Jesús con el exterminio de los Judíos, así que he pensado que la mejor solución es hacer dos entradas: una sobre Qumrán y Belén, y la otra sobre el museo del Holocausto. Empezamos.


NACIMIENTO. Este es el nexo entre Qumrán y Belén, dos ciudades que a simple vista tal vez no tengan nada en común, pero que pueden entrelazarse si conocemos su historia. Después de haber conocido la historia de Masada, aun nos quedaba un lugar pendiente de visita en el Mar Muerto, y este era el valle de Qumrán, una joya arqueológica, histórica y Bíblica muy poco conocida por la mayoría.

Qumrán fue el lugar en el que vivió una comunidad de la congregación judía de los Esenios y, en 1947, unos árabes nómadas descubrieron cerca de sus ruinas unos rollos con textos religiosos. A partir de ese momento, se llevaron a cabo un seguido de excavaciones en once de sus cuevas que sacaron a la luz más de 14.000 pergaminos antiguos perfectamente conservados gracias al clima seco de la zona. Los textos contenían: interpretaciones mesiánicas, códigos de conducta de la comunidad, textos religiosos y versiones de libros de la Biblia en hebreo y arameo, las más antiguas que se conocen.

Una de las cuevas de Qumrán

Restos de las casas de Qumrán

Uno de los manuscritos encontrados.


Lo más impactante de esta historia es sin embargo que el contenido y significado de los manuscritos de Qumrán mantienen una estrecha relación con el Cristianismo primitivo. Ambos predican los mismo valores tan característicos de la religión Cristiana, pero los manuscritos del Mar Muerto son mucho más antiguos que los textos Bíblicos. ¿Significa eso que los manuscritos encontrados son antecedentes teológicos de la Bíblia?

Han sido muchos los que han intentado relacionar ambas culturas: la de los Esenios con la Cristiana primitiva, ya que en la vida de Jesús existe un gran vacío documental entre sus 12 y sus 30 años. Los teóricos que se posicionan a favor de esta relación argumentan que durante ese periodo de tiempo, Jesús vino a Qumrán a meditar, orar, aprender y prepararse para después difundir su filosofía en forma  de religión. Sin embargo, los detractores de la teoría afirman que siendo Jesús el hijo de Dios, toda esa filosofía y los valores representativos de la religión Cristiana le venían dado por gracia Divina. 

Sea como sea, es realmente impresionante saber que antes de la escritura de la Bíblia ya había textos que promovían los mismos valores. Se puede decir que fueron una fuente del cristianismo y que, de alguna manera, allanaron el camino de Jesús.Tal vez los esenios y los cristianos vivieron juntos y luego se separaron, quien sabe. Si queréis saber más sobre las teorías existentes podéis consultarlas en este enlace

Del nacimiento de las teorías cristianas encontradas en los textos de Qumrán, pasamos al nacimiento del  Hijo de Dios, su máximo representante en la tierra y por lo tanto el encargado de difundir sus enseñanzas y transmitir su conocimiento a la humanidad. Dos nacimientos relacionados ya que los textos contenían algunos de esos valores que Jesús predicó posteriormente. 

Al llegar a Jerusalén, nos dirigimos directamente a la ciudad de Belén, que a día de hoy es territorio Palestino. Por este motivo, nuestro guía Uri no nos pudo acompañar ya que tiene prohibida la entrada a territorio Palestino. Belén tiene una población de 27.000 habitantes, la mitad de los cuales son musulmanes y la otra mitad cristianos (la mayoría ortodoxos). Este es uno de los aspectos que más me chocó en un principio ya que, al tratarse de la ciudad que representa el nacimiento de Jesús según los evangelios de Lucas y Mateo y por lo tanto la cuna de la figura central del Cristianismo, uno se espera que haya mayoría cristiana, pero ha llovido mucho desde entonces. 

Nos dirigimos directamente a la Basílica de la Natividad de Belén, uno de los templos cristianos en uso más antiguos, que fue construída sobre la cueva conocida como el portal de Belén, donde nació Jesús de Nazaret. Hoy en día, la Basílica es una combinación de dos iglésias: la Ortodoxa Griega que tiene asignada la parte principal, y la Romana Católica de Santa Caterina. 

El momento más emotivo del viaje hasta el momento se produjo dentro de la Basílica, cuando entramos al lugar en el que nació Jesús. Había una larga cola esperando el momento y la espera fue aumentando los nervios de ver el lugar. Unas pequeñas escaleras poco iluminadas te conducen al lugar en el que nació la figura central de toda la religión Cristiana, pero cuando estás allí delante creo que no eres consciente de la tremenda importancia que tiene. Realmente creo que yo me quedé sin reaccionar, parece increíble. ¡Toda la vida oyendo hablar de este lugar! Cada año miles de familias creyentes decoran su casa por Navidad representando ese momento en el pesebre y yo estaba allí delante!!! Me parece alucinante. Al estar arrodillado tocando con mis manos la estrella plateada que indica el lugar exacto del nacimiento me pasaron mil cosas por la cabeza, pero acabé por repetir una palabra muy básica que creo que representa lo que en ese momento le quería decir: Gracias.


La estrella que indica el lugar del nacimiento de Jesús



La Basílica vista desde fuera.

Me considero un gran afortunado por haber podido realizar todas estas actividades en Israel y de verdad que recomiendo enormemente que vengáis a visitarlo también. Dejando de lado las cuestiones religiosas, es un país precioso, lleno de diversidad de culturas y repleto de historia. Cada día que pasa tengo más ganas de quedarme y conocer más sobre Israel, desgraciadamente ya solo nos quedan dos días. Tendré que aprovecharlos.


Gracias por leerme, ahora me pondré a redactar sobre el museo del holocausto, intentaré ir rápido :)

David.




miércoles, 27 de marzo de 2013

Muerte o esclavitud

Muerte o esclavitud. Esa fue la decisión que tuvo que tomar el pueblo judío, en particular el grupo de los sicarios, en la Primera Guerra Judeo-Romana (66-73 d.C.). Esta fue la primera de las tres principales rebeliones de los judíos de la provincia de Judea contra el Imperio romano. La guerra comenzó a causa de las tensiones religiosas entre griegos y judíos (surgidas por la incorporación de Judea como provincia del Imperio romano) y terminó con el asedio y la destrucción de Jerusalén por parte de las legiones romanas comandadas por Tito.

Tras la destrucción de Jerusalén, muchos refugiados Judíos fueron acogidos en tres fortalezas: Herodión, Maqueronte y Masada, esta última ha sido nuestra visita de hoy. Desde Masada se lanzaban ataques contra unidades romanas así que era un problema para el gobernador romano en Judea de ese momento, Lucio Flavio Silva, que decidió dirigirse hacia allá para terminar con ella.

La operación militar llevada a cabo para su destrucción fue impresionante. Silva creó ocho campamentos que rodeaban la fortaleza con un ejército de 9.000 hombres sin contar a los prisioneros judíos esclavizados. Debido a la dificultad de acceso a Masada (se encuentra en lo alto de un pequeño monte rocoso de muy difícil acceso), Silva optó por construir una rampa que ascendiera hasta la fortaleza.


Vista del camino que lleva a Masada



Al parecer, la rampa habría sido creada por los esclavos judíos del imperio romano, asegurándose así que no serían atacados por sus compañeros en la fortaleza. Una vez acabada la rampa, comenzó el asedió de las tropas romanas. Estas empezaron a golpear la muralla de Masada con fuerza y la derrumbaron, pero a continuación se encontraron con una segunda muralla que tenía una segunda capa de madera, material que fortalecía la estructura y complicaba su destrucción. De todos modos, Silva supo como apañárselas; por la noche incendiaron la capa de madera, que acabó debilitándose y facilitando la caída de la muralla.

Una vez caída, los romanos decidieron irse al campamento y acabar la faena al día siguiente, sintiéndose ya ganadores. 

Es aqui donde llegamos al punto clave de la historia (perdón por el tostón). Durante esa noche, se reunieron el entonces líder de los sicarios, Eleazar ben Yair, y sus hombres más allegados (10 en total). Conscientes de que el fin estaba al caer, propuso un suicidio colectivo antes de caer en manos del imperio romano y ser vendidos como esclavos. Para sorpresa de todos, ya que el suicidio está muy mal visto en la religión Judía por ir en contra de la voluntad de Dios, aceptaron su propuesta. Los hombres mataron a las familias judías de Masada y, cuando solo quedaban ellos, se hizo un sorteo que dio a conocer al encargado de matar a los 9 restantes y darse muerte en último lugar. 

Al día siguiente, cuando llegó el ejército romano para acabar con la fortaleza, se encontró un panorama desolador. Todos los judíos estaban muertos y solo quedaban vivas dos mujeres y dos niños, que son los que transmitieron esta historia. 

Desde ese día, Masada es vista como un símbolo del nacionalismo Judío antes de la conocida diáspora que los separó por diferentes territorios del mundo. A día de hoy, Masana es un Parque Nacional de Israel y Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO.

Os dejo algunas de las fotos que he hecho hoy en la fortaleza:


Vistas desde lo alto de Masada

Ventana de una de las casas

Restos de una casa

Vistas del desierto de Judea

Es impresionante la cantidad de historias espectaculares como la de Masada que podemos encontrar por todo el territorio de Israel. Me ha llamado mucho la atención esta historia porque realmente no me puedo llegara imaginar la elección del suicidio antes de la lucha o la esclavitud. Para mí, la vida es lo primero y no logro ponerme en su lugar, pero la lealtad del pueblo judío en Masada fue ejemplar y sigue siendo un episodio recordado en el pueblo Judío.

Ahora nos toca descansar porque mañana ya nos dirigimos hacia Jerusalén, donde nos esperan 4 días muy intensos. 


¡Gracias por leerme!

David.


martes, 26 de marzo de 2013

Bienaventurados los pobres de espíritu, porque de ellos es el Reino de los Cielos

Cada día que pasa en Israel y cada nuevo destino que visitamos me hace darme cuenta de cuan necesaria es la religión y los valores cristianos hoy en día. Obviamente cada cual puede creer en lo que quiera, pero creo que un mundo rodeado de valores cristianos sería un mundo mejor. Tal vez mi punto de vista no sea demasiado objetivo ya que soy creyente, pero me gustaría que reflexionarais sobre ello.

Si empiezo de esta manera la entrada de hoy es porque esta mañana hemos visitado el Monte de las Bienaventuranzas, el lugar en el que Jesús pronunció el sermón de la montaña. Hoy en día, justo en ese lugar, se alza una iglesia católica romana que fue construida en 1937 y que fue visitada en el año 2000 por el Papa Juan Pablo II. Ese sermón de la montaña está plagado de los valores que según el mismo Jesús debían caracterizar a todo aquel quien quisiera seguir su ejemplo, a todo cristiano. Frases como "No juzgues y no serás juzgado" provienen de ese sermón así como la oración del Padre Nuestro. Además, conviene destacar las ocho Bienaventuranzas, que no hay que confundir con los diez mabdamientos. En ellas, Jesús da a conocer los valores que el cree que deben tener los humanos Cristianos. 

Una de las 8 Bienaventuranzas inscrita en una piedra

La iglesia del Monte de las Bienaventuranzas


Tanto el Monte de las Bienaventuranzas como la Iglesia de la Multiplicación de los Panes y los Peces, se encuentran en un tramo de la costa del mar de Galilea llamado Tabgha. Es un lugar muy conocido por su pesca, y es allí donde tuvo lugar uno de los milagros de Jesús, la multiplicación de los panes y los peces. Este ha sido nuestro segundo destino, hemos visitado la iglesia que hoy en día yace sobre la piedra en la que Jesús obró su milagro. Se trata de una iglesia Benedictina alemana, construida en 1982, y es una réplica de una iglesia bizantina del siglo V.

Justo debajo del altar de la iglesia, se encuentra la roca en la que Jesús colocó los cinco panes y 2 peces que luego multiplicó para alimentar a 5000 devotos (Marcos 6, 30-44). La moraleja de ésta anécdota es que, por poco que tengas, si tienes voluntad de dar y ayudar a los demás, podrás llegar a todo el mundo.

Imagen de los peces y los panes en el suelo de la iglesia


Acto seguido, nos hemos dirigido a la casa de San Pedro, que se encuentra a tres quilómetros de Tabgha, en Cafarnaúm. La casa, que se encuentra a unos cuantos metros bajo el nivel del suelo debido al paso de los años, tiene una forma octogonal en referencia a las 8 Bienaventuranzas antes mencionadas. Justo a su lado, encontramos la Sinagoga de Cafarnaúm, otro lugar muy importante para Jesús ya que allí realizó otro de sus milagros, en este caso relacionado con la resurrección de una niña de 12 años. (Mr. 5, 38-43)

La Sinagoga de Cafarnaúm


Después de comer, hemos continuado nuestro trayecto hasta orillas del río Jordan, el lugar en el que se realizaban (y aun hoy en día se realizan) bautizos. Dice la Biblia que fue allí donde Jesús fue bautizado por su primo Juan.

Algunas de las personas que se vuelven a bautizar en el río Jordan


Para acabar el día, hemos viajado desde Galilea hasta Judea, atravesando territorio Palestino y el desierto de Samaria y Judea, para llegar hasta el hotel en el que nos hospedaremos hasta el Jueves, que se encuentra a orillas del Mar Muerto. Como podréis deducir, nos hemos bañado en él ya que es una actividad obligatoria. Todo el mundo quiere experimentar la sensación de flotar casi por encima del agua y he de reconocer que ha sido genial. Como dato a destacar, conviene decir que el Mar Muerto es el punto de la tierra mas profundo, a 425 metros debajo del nivel del mar. Además, contiene 2o veces más de bromo, 15 veces mas de magnesio y 10 veces mas de yodo que el océano. Su aire también es especial ya que tiene 10% mas de oxígeno que el aire a nivel del mar.  Para acabar esta entrada, os dejo con unas fotos de las Palmeras del desierto de Judea y una de mi hermano y yo bañándonos en el Mar Muerto.



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David.