En primer lugar, dejadme que me disculpe por no actualizar el blog ayer. La verdad es que fue un día muy intenso sobre el que podría haber escrito páginas y páginas, pero acabamos las actividades muy tarde y por la noche teníamos una cena programada con unos amigos que se alargó hasta altas horas de la madrugada así que me fue imposible escribir. Esto solo significa una cosa, hoy me toca escribir más así que mejor empecemos pronto y vayamos directo al grano.
La jornada de ayer fue realmente intensa; por la mañana visitamos Qumrán (todavía en el Mar Muerto) y después viajamos hasta Jerusalén para visitar la ciudad de Belén y la Iglesia de la Natividad, el lugar en el que nació Jesús. Por la tarde tuvimos otra actividad que merece mucho la pena explicar: el museo del holocausto de Jerusalén. Sinceramente, después de pensarlo mucho, he llegado a la conclusión de que soy incapaz de juntar en un mismo relato el nacimiento de Jesús con el exterminio de los Judíos, así que he pensado que la mejor solución es hacer dos entradas: una sobre Qumrán y Belén, y la otra sobre el museo del Holocausto. Empezamos.
NACIMIENTO. Este es el nexo entre Qumrán y Belén, dos ciudades que a simple vista tal vez no tengan nada en común, pero que pueden entrelazarse si conocemos su historia. Después de haber conocido la historia de Masada, aun nos quedaba un lugar pendiente de visita en el Mar Muerto, y este era el valle de Qumrán, una joya arqueológica, histórica y Bíblica muy poco conocida por la mayoría.
Qumrán fue el lugar en el que vivió una comunidad de la congregación judía de los Esenios y, en 1947, unos árabes nómadas descubrieron cerca de sus ruinas unos rollos con textos religiosos. A partir de ese momento, se llevaron a cabo un seguido de excavaciones en once de sus cuevas que sacaron a la luz más de 14.000 pergaminos antiguos perfectamente conservados gracias al clima seco de la zona. Los textos contenían: interpretaciones mesiánicas, códigos de conducta de la comunidad, textos religiosos y versiones de libros de la Biblia en hebreo y arameo, las más antiguas que se conocen.
Una de las cuevas de Qumrán
Restos de las casas de Qumrán
Uno de los manuscritos encontrados.
Lo más impactante de esta historia es sin embargo que el contenido y significado de los manuscritos de Qumrán mantienen una estrecha relación con el Cristianismo primitivo. Ambos predican los mismo valores tan característicos de la religión Cristiana, pero los manuscritos del Mar Muerto son mucho más antiguos que los textos Bíblicos. ¿Significa eso que los manuscritos encontrados son antecedentes teológicos de la Bíblia?
Han sido muchos los que han intentado relacionar ambas culturas: la de los Esenios con la Cristiana primitiva, ya que en la vida de Jesús existe un gran vacío documental entre sus 12 y sus 30 años. Los teóricos que se posicionan a favor de esta relación argumentan que durante ese periodo de tiempo, Jesús vino a Qumrán a meditar, orar, aprender y prepararse para después difundir su filosofía en forma de religión. Sin embargo, los detractores de la teoría afirman que siendo Jesús el hijo de Dios, toda esa filosofía y los valores representativos de la religión Cristiana le venían dado por gracia Divina.
Sea como sea, es realmente impresionante saber que antes de la escritura de la Bíblia ya había textos que promovían los mismos valores. Se puede decir que fueron una fuente del cristianismo y que, de alguna manera, allanaron el camino de Jesús.Tal vez los esenios y los cristianos vivieron juntos y luego se separaron, quien sabe. Si queréis saber más sobre las teorías existentes podéis consultarlas en este enlace.
Del nacimiento de las teorías cristianas encontradas en los textos de Qumrán, pasamos al nacimiento del Hijo de Dios, su máximo representante en la tierra y por lo tanto el encargado de difundir sus enseñanzas y transmitir su conocimiento a la humanidad. Dos nacimientos relacionados ya que los textos contenían algunos de esos valores que Jesús predicó posteriormente.
Al llegar a Jerusalén, nos dirigimos directamente a la ciudad de Belén, que a día de hoy es territorio Palestino. Por este motivo, nuestro guía Uri no nos pudo acompañar ya que tiene prohibida la entrada a territorio Palestino. Belén tiene una población de 27.000 habitantes, la mitad de los cuales son musulmanes y la otra mitad cristianos (la mayoría ortodoxos). Este es uno de los aspectos que más me chocó en un principio ya que, al tratarse de la ciudad que representa el nacimiento de Jesús según los evangelios de Lucas y Mateo y por lo tanto la cuna de la figura central del Cristianismo, uno se espera que haya mayoría cristiana, pero ha llovido mucho desde entonces.
Nos dirigimos directamente a la Basílica de la Natividad de Belén, uno de los templos cristianos en uso más antiguos, que fue construída sobre la cueva conocida como el portal de Belén, donde nació Jesús de Nazaret. Hoy en día, la Basílica es una combinación de dos iglésias: la Ortodoxa Griega que tiene asignada la parte principal, y la Romana Católica de Santa Caterina.
El momento más emotivo del viaje hasta el momento se produjo dentro de la Basílica, cuando entramos al lugar en el que nació Jesús. Había una larga cola esperando el momento y la espera fue aumentando los nervios de ver el lugar. Unas pequeñas escaleras poco iluminadas te conducen al lugar en el que nació la figura central de toda la religión Cristiana, pero cuando estás allí delante creo que no eres consciente de la tremenda importancia que tiene. Realmente creo que yo me quedé sin reaccionar, parece increíble. ¡Toda la vida oyendo hablar de este lugar! Cada año miles de familias creyentes decoran su casa por Navidad representando ese momento en el pesebre y yo estaba allí delante!!! Me parece alucinante. Al estar arrodillado tocando con mis manos la estrella plateada que indica el lugar exacto del nacimiento me pasaron mil cosas por la cabeza, pero acabé por repetir una palabra muy básica que creo que representa lo que en ese momento le quería decir: Gracias.
La estrella que indica el lugar del nacimiento de Jesús
La Basílica vista desde fuera.
Me considero un gran afortunado por haber podido realizar todas estas actividades en Israel y de verdad que recomiendo enormemente que vengáis a visitarlo también. Dejando de lado las cuestiones religiosas, es un país precioso, lleno de diversidad de culturas y repleto de historia. Cada día que pasa tengo más ganas de quedarme y conocer más sobre Israel, desgraciadamente ya solo nos quedan dos días. Tendré que aprovecharlos.
Gracias por leerme, ahora me pondré a redactar sobre el museo del holocausto, intentaré ir rápido :)
David.

No hay comentarios:
Publicar un comentario